lunes, 23 de noviembre de 2015

Out of Time


Horario: de seis de la tarde a doce y media/una. Los fines de semana cierra más tarde. Domingos cerrado.
Resumen: bar tranquilo pero activo, donde poder estar a tu rollo o bien tratar de conocer gente, ser atendido con mucha rapidez y no ser juzgado.
Lugar:
  

Esta primera entrada la quiero reservar a mi bar preferido de Pamplona, donde paso la mayor parte del tiempo, el Out of Time. Mucha gente piensa que mi local preferido es el Café Cream, pero la verdad es que no es así. El Café ocuparía un digno segundo o tercer puesto, que no está nada mal. Como digo, hay muchos factores que me llevan a elegir al Out, pero la verdad es que son personales y subjetivos. Soy uno de esos tipos que han aprendido lo que es la tolerancia a base de hostias. Para gustos colores. Personas con mala leche suelen añadir: también hay gente a la que le gusta que le peguen. No es el caso. Una forma de resumir el Out of Time sería: un lugar donde se mea muy a gusto.

En fin, ¿cuáles son esos factores que me hacen elegir al Out? En primer lugar tengo que mencionar el sonido. Teniendo en cuenta que estamos hablando de un bar de tarde, en el que la principal actividad es hablar con otra gente, el ruido ambiental adquiere una tremenda importancia. Me gusta poder escuchar a los demás y no tener que gritar ni alzar la voz. Amo mis cuerdas vocales. Eso por un lado.

Otro punto a favor del Out es la cercanía con los demás. El Out es en esencia un bar de parroquia, es decir, un bar donde los habituales se conocen. Incluso hay un grupo de Whatsapp donde se comentan los dimes y diretes del bar, del que por cierto no quiero saber nada. Pero lo bueno es que este grupo de habituales no está ni muchos menos cerrado, y el bar no sólo lo frecuentan ellos. Es habitual ver la terraza llena de desconocidos y descubrir alguna cara nueva casi cada día.

En tiempos, antes de la reapertura del Café Cream, el Out of Time era el principal lugar de encuentro entre jóvenes de San Juan e Iturrama. Esto suponía un alto grado de unavs, estudiantes de la Universidad de Navarra, que Dios y Balaguer la tengan en su gloria. Pero también de gente variada que se arremolinaba en la terraza y en el interior, así como en el hierbín de en frente. Algo queda de aquella época, en la que muchas veces nos vimos obligados, yo y mis amigos, a usar un taburete como si fuera un mesa, y sentarnos alrededor. En la actualidad es un bar que se mantiene, con mucha estabilidad, en un segundo plano. Gracias a eso la cantidad de gente no es excesiva y nunca nadie me dice: siempre estás en el Out of Time. En definitiva, el Out es como un refugio.

El interior del bar no es muy grande, pero el espacio para emborracharse es amplío, pues el bar tiene dos puertas. Ambas dan a calles traseras, lo que te asegura que nunca te encontrarás con ningún familiar, jefe o compañero de trabajo durante tus horas de golfería. Mola, ¿eh?

Respecto a los niveles de alcoholemia debo decir que últimamente he descubierto un fenómeno curioso. En los bares pequeños se bebe más. Quizás por la cercanía de la barra, quizás porque el nivel de ruido nos invita a pasar más tiempo en el interior. He llegado a estar muy pedo en el Out, aunque nunca he potado en el baño. Fran, el camarero, es una gran persona. Si le caes bien es probable que te toque algún chupito de pacharán a lo largo de la tarde noche, bebida por la que se siente veneración en este bar. Aunque como dicen muchas guías de bares, si pides ser invitado lo más probable es que te quedes a dos velas.

Una de las grandes aficiones del bar es el pinball, también llamado petaco o máquina del infierno. Son habituales los campeonatos en los que el perdedor debe pagar una ronda de chupitos de pacharán para los demás, y uno de Jagermeister para el vencedor. Durante muchos meses, el reloj del bar estuvo parado y siempre marcaba las nueve y seis. Esta hora se tomó como símbolo del lugar (Out of Time = Fuera de Tiempo), por lo que otra gran tradición es tomarse un chupito a las nueve y seis.

Respecto a la música diré que tiene un segundo plano. Fran cuenta con una selección de temas muy digna, todos de calidad, aunque bastante poco cambiante en el tiempo. No es importante.

Si lo que buscas es un bar tranquilo pero activo, donde poder estar a tu rollo o bien tratar de conocer gente, ser atendido con mucha rapidez y no ser juzgado, es tu sitio.

Una última advertencia: el bar a veces sirve de trampolín para acabar en la zona oscura de bares de Iturrama, sobretodo entre semana. Hablo de sitios como el Fuentes de Manao, el Marionetas, o el Ensayo. Cuidado. Si es miércoles, son las doce de la noche, estás borracho ciego y alguien te dice, ¿la última en el Fuentes? Responde con responsabilidad. Yo una vez lo hice y aprendí a bailar salsa.

Para terminar una canción que me recuerda enormemente al gran Out of Time, y una curiosidad: en un Need For Speed (videojuego de coches) existe un bar con el mismo nombre, seguramente por casualidad.

¡Nos vemos en los bares!

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